Madero, maderismo y la Revolución mexicana

El debate nº 42, con Héctor Zarauz, Bernardo Ibarrola y Manuel Guerra, presentados por Ismael Carvallo.
 

Francisco I. Madero (1873-1913) es sin duda ninguna una de las figuras fundamentales de la Revolución mexicana. Pero no fue la única: su trayectoria quedó insertada dentro de una dialéctica política, social e ideológica conformada por múltiples corrientes, movimientos e iniciativas que, desde distintos frentes tanto fuera como dentro del régimen porfirista, minaban el orden político del Estado mexicano de fin de siglo.

En todo caso, de lo que no cabe duda es del hecho de que, entre todas esas corrientes, el "vector Madero" sí fue determinante en la primera aunque brevísima fase de arranque de la Revolución, pues fue con su presidencia, de noviembre de 1911 a febrero de 1913, que hubieron de activarse las contradicciones orgánicas que habían sido contenidas durante lo que la historiografía denomina "antiguo régimen" porfirista. Con su muerte, en 1913, dio inicio inmediatamente la lucha constitucionalista, encabezada por Venustiano Carranza.

Pero ¿cuál es en definitiva el legado del maderismo en tanto que corriente ideológico-política? ¿En dónde reside hoy su herencia intelectual, política e histórica? Estas son algunas de las preguntas a las que intentamos dar respuesta en este Debate de Plaza de Armas.


Plaza de armaslas evocaciones requeridas   el debate   intervienen

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